7 patrones de errores de pensamiento

18 Abr, 2016 | Ansiedad

En este artículo voy a comentar los 7 patrones de errores de pensamiento que cometemos con más frecuencia.  En muchas ocasiones que nos encontramos cada día, percibimos un acontecimiento cotidiano de forma errónea y distorsionada. A. Beck fue el psicólogo que acuñó el concepto de distorsión cognitiva, refiriéndose a él cómo el error que cometemos en nuestro propio pensamiento de una forma automática y sistemática, cuando realizamos el procesamiento y visionado de nuestro entorno, implicando que se origine una distorsión de la realidad.

Como consecuencia adquirimos una serie de 7 patrones erroneos de pensamiento que son muy frecuentes en nuestro día a día. Estos patrones se vuelven automáticos y frecuentes, haciendo que nos comportemos de una forma negativa ante la situación que estamos viviendo, implicando un derrotismo absurdo que podemos modificar.

Si tenemos en cuenta nuestros propios puntos de bloqueo podemos localizar con facilidad los 7 patrones erróneos de pensamiento más comunes, que son:

  1. Sacar conclusiones cuando no tenemos las pruebas suficientes o incluso cuando las que tenemos en nuestro poder son contradictorias.
  2. Son muchos los casos en los que exageramos o minimizamos el significado de un determinado acontecimiento, con lo cual esto nos puede llevar a quitar importancia al acontecimiento o, al contrario, exagerarlo.
  3. No prestamos atención a aspectos importantes de una situación, provocando que dicha situación quede atenuada.
  4. Simplificamos en exceso los acontecimientos o creencias como buenas o malas, correctas o incorrectas, creando una situación dicotómica y extrema.
  5. Se genera en muchas ocasiones una sobregeneralización a partir de un único incidente, llegándolo a considerar como un suceso negativo.
  6. Solemos leer la mente de los demás, conllevando una interpretación negativa sobre nosotros mismos cuando no tenemos pruebas claras que nos avalen nuestra propia hipótesis.
  7. Es frecuente razonar de forma emocional y siempre bajo nuestro propio estado emocional.

En conclusión, es conveniente que razonemos sobre nuestros propios bloqueos, el lugar donde se producen, para que no se genere una culpabilización innecesaria que nos puede llevar a realizar una distorsión de nuestra realidad, pudiendo aparecer en muchos casos síntomas de ansiedad.

Bibliografia

Caballo, E. (2002). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Editorial siglo XXI. Madrid.

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